Día Mundial contra la Hepatitis
Cada 28 de julio, la Organización Mundial de la Salud impulsa el Día Mundial contra la Hepatitis, una efeméride que se celebra desde 2008 para recordar que millones de personas conviven con una enfermedad silenciosa. La hepatitis vírica es una inflamación del hígado que, sin diagnóstico ni tratamiento, puede derivar en cirrosis o cáncer hepático. A menudo avanza sin síntomas claros, lo que la convierte en una amenaza discreta pero persistente.
Este día pone el acento en el conocimiento como primera forma de defensa. Las hepatitis B y C son prevenibles y tratables, y en el caso de la C, incluso curables. Sin embargo, el estigma, la desinformación y la falta de acceso a pruebas diagnósticas siguen retrasando la detección temprana. La OMS insiste en integrar los servicios de prevención, diagnóstico y tratamiento en los sistemas de salud para avanzar hacia el objetivo de eliminación de la hepatitis como problema de salud pública antes de 2030.
Hablar de hepatitis es también hablar de responsabilidad colectiva. La vacunación, el uso de material sanitario seguro, la protección en las relaciones sexuales y los controles médicos periódicos son gestos cotidianos que salvan vidas. El 28 de julio no es solo una fecha en el calendario: es una invitación a cuidar el hígado como se cuida la vida misma, con información, prevención y atención a tiempo.