Día Mundial de los Humedales
Cada 2 de febrero se conmemora la firma de la Convención de Ramsar (1971), el primer acuerdo global para proteger los humedales, ecosistemas que hoy se encuentran entre los más amenazados del planeta. Desde 1997, esta fecha se dedica a recordar su valor ecológico, social y climático: regulan el ciclo del agua, controlan inundaciones, capturan carbono, depuran contaminantes y sirven de refugio al 40 % de las especies animales y vegetales existentes.
Su variedad es inmensa —manglares, turberas, marismas, arrecifes, lagos, ríos, deltas— y muchas comunidades dependen directamente de ellos para alimentarse o abastecerse de agua dulce. Paradójicamente, también están desapareciendo a un ritmo acelerado: más del 35 % se ha perdido en los últimos 50 años por la urbanización, el consumo insostenible, la contaminación y la presión agrícola.
El lema reciente, «Revitalizar y restaurar los humedales degradados», subraya la urgencia global: estos ecosistemas no solo equilibran la biodiversidad, sino que son esenciales para enfrentar el cambio climático. Restaurarlos implica proteger el hábitat de miles de especies, reforzar la seguridad hídrica y reducir los efectos de desastres naturales como sequías y huracanes.
El Día Mundial de los Humedales invita a gobiernos y ciudadanos a actuar: turismo responsable, reducción de residuos, defensa de espacios naturales, educación ambiental y apoyo a iniciativas de conservación. Cada gesto, pequeño o grande, contribuye a la supervivencia de uno de los ecosistemas más valiosos del planeta.
Día de la Marmota
El mismo 2 de febrero, América del Norte celebra una de sus tradiciones más curiosas: el Día de la Marmota. Según el folclore, si la marmota sale de su madriguera y ve su sombra, el invierno continuará seis semanas más; si no la ve, la primavera llegará temprano.
La costumbre tiene raíces europeas vinculadas al Día de la Candelaria, cuando antiguamente se interpretaban señales de la naturaleza para prever el clima. Los inmigrantes alemanes trasladaron la tradición a Estados Unidos y Canadá, sustituyendo al tejón europeo por un animal local: la marmota. Así nació una celebración que hoy mezcla meteorología popular, espectáculo y comunidad.
El punto más famoso es Punxsutawney, Pensilvania, donde desde 1887 Punxsutawney Phil realiza su predicción frente a una multitud que acude antes del amanecer. Aunque su precisión ronda apenas el 35 %, el evento se ha convertido en un fenómeno cultural gracias también a la película Groundhog Day (1993), que hizo internacionalmente famosa a esta tradición.
En Canadá también participan marmotas célebres como Wiarton Willie, Gary the Groundhog o Balzac Billy, cada una con su propia ceremonia. Más allá de la predicción, el Día de la Marmota es un ritual social lleno de humor, música y simbolismo que marca el punto medio del invierno y el deseo colectivo de primavera.
Semana Mundial de la Armonía Interconfesional
(del 1 al 7 de febrero)
La semana continúa destacando la importancia del entendimiento y la cooperación entre religiones. Proclamada por la ONU en 2011 a propuesta del rey Abdalá II de Jordania, esta efeméride promueve el diálogo interreligioso como vía para la paz, la reconciliación y el desarrollo sostenible. Cada año se celebran encuentros, debates y actividades comunitarias para fortalecer la convivencia entre culturas y creencias distintas.