Día Internacional de la Esperanza
En 2025, la Asamblea General de la ONU proclamó el 12 de julio como el Día Internacional de la Esperanza. La decisión llega en un contexto global atravesado por guerras, crisis climáticas, desigualdades y una sensación extendida de fragilidad del futuro.
Para Naciones Unidas, la esperanza no es un concepto abstracto ni ingenuo. Se entiende como una aspiración universal, ligada al bienestar, la paz, la justicia social y la dignidad humana. Un motor que impulsa a las personas y a los pueblos a seguir defendiendo derechos y construyendo alternativas.
La resolución subraya que no puede haber desarrollo sostenible sin esperanza. Erradicar la pobreza, reducir las desigualdades y promover un crecimiento más justo implica también atender a la dimensión emocional y humana de las sociedades.
Celebrar este día supone convertir la esperanza en un acto consciente: fomentar el diálogo, apoyar a los colectivos más vulnerables y recordar que incluso en los contextos más adversos, la esperanza puede ser una forma de resistencia.
Día Internacional de la Lucha contra las Tormentas de Arena y Polvo
El 12 de julio también se conmemora el Día Internacional de la Lucha contra las Tormentas de Arena y Polvo, establecido por la ONU en 2023 ante el aumento de estos fenómenos extremos en todo el mundo.
Las tormentas de arena y polvo no solo reducen la visibilidad. Afectan gravemente a la salud, deterioran los suelos, aceleran la desertificación y ponen en riesgo la seguridad alimentaria. Su frecuencia está estrechamente relacionada con el cambio climático, la sequía y la degradación de la tierra.
Esta jornada busca reforzar los sistemas de alerta temprana, mejorar la cooperación internacional y promover políticas que mitiguen sus efectos. También recuerda la importancia de la prevención y de escuchar a la ciencia para proteger a las poblaciones más expuestas.