La aventura comienza con una explicación técnica y una breve sesión de preparación a cargo de instructores especializados, que adaptan la potencia del equipo para que incluso quienes se estrenan puedan aprender a despegar en pocos minutos. Poco a poco, la sensación de ingravidez da paso a los primeros giros, desplazamientos y maniobras sobre el agua.
La experiencia incluye todo el equipamiento necesario, desde casco y chaleco salvavidas hasta traje de neopreno cuando las condiciones lo requieren, garantizando una práctica segura y cómoda.
Disponible en sesiones de 30 o 60 minutos, el Flyboard es una propuesta ideal para disfrutar en pareja, con amigos o para regalar una experiencia fuera de lo común. Una forma diferente de descubrir Sitges, donde el mar se convierte en la pista de despegue para vivir una jornada difícil de olvidar.