El domingo 1 de febrero, la avenida de la Catedral se transformará en un punto de encuentro entre historia y pasión mecánica. Un total de 28 equipos partirán desde allí rumbo a Montecarlo, en una prueba donde no gana quien corre más, sino quien mejor domina el tiempo, la precisión y la regularidad.
La caravana reúne a pilotos de distintos países —España, Francia, Argentina, Andorra, Austria, Bélgica e Italia— y permite ver en acción auténticas piezas de colección. Entre los nombres destacados figura el dúo formado por Luis Climent y Carles Jiménez, segundos clasificados en la edición de 2025, que vuelven a la salida barcelonesa con su BMW 323i de 1981.
La parrilla es un homenaje rodante al diseño clásico: Porsche lidera con una notable presencia de modelos 911, acompañados por vehículos de marcas como Autobianchi y Volkswagen. Más que una carrera, la salida del Rallye Monte-Carlo Historique es una celebración del automóvil como patrimonio cultural, abierta a todo aquel que quiera asomarse, por unas horas, a otra época.