La tarde arranca con un teatro de títeres que da paso a la procesión de San Pedro el Mentiroso, figura central de esta celebración, seguida de un pregón que marca el tono desenfadado de la jornada. A partir de ahí, el programa se despliega con propuestas como el Baile de las 7 mentiras o la ya característica carrera de Sant Pollastre, donde los participantes compiten con carros construidos por ellos mismos.
Cuando cae la noche, el fuego toma el protagonismo con el Camí de Foc, un correfoc que recorre las calles con la participación especial de los Diables del Clot. La fiesta continúa con música y barra, prolongando el ambiente hasta bien entrada la noche.
«Sant Pollastre» es, sobre todo, un espacio de encuentro donde el barrio se reconoce a sí mismo a través del juego, la sátira y la celebración compartida.