La competición permite observar de cerca una disciplina en la que velocidad y potencia deben convivir con precisión, técnica y coordinación. Desde las gradas, el ritmo de los cascos sobre la arena acompaña cada recorrido, mientras los obstáculos ponen a prueba la compenetración entre caballo y jinete.
Pero el Concurso de Saltos Internacional de Barcelona no se limita a lo que sucede en la pista. Durante el evento, el recinto suma música, tiendas y diferentes propuestas para completar la jornada. Así, el CSIO funciona tanto como una gran competición deportiva como una oportunidad para acercarse al mundo de la hípica, incluso para quienes nunca antes han seguido un concurso de saltos.