Lejos de los desfiles convencionales, los Cors Muts convierten el espacio urbano en un escenario itinerante donde las agrupaciones corales avanzan entre canciones, ritmos y una energía festiva que parece surgir de otra época. En la Barceloneta, los pasacalles recorrerán el barrio durante horas, recuperando el pulso de calles que históricamente crecieron junto al mar y sus oficios.
En el Raval, las agrupaciones mantienen símbolos que hablan del pasado del barrio: utensilios como cuchillos, tenedores, parrillas o navajas acompañan los recorridos y recuerdan una memoria ligada a los trabajadores y pequeños talleres que dieron forma a su identidad.
La Fiesta de los Cors Muts es una celebración que no se limita a desfilar: ocupa las calles, despierta recuerdos y conecta generaciones a través de una tradición que sigue encontrando nuevas maneras de hacerse escuchar.
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