Ubicado en el carrer Corretger, el espacio funciona como un punto de encuentro para quienes disfrutan buscando piezas únicas alejadas de las tendencias efímeras. Aquí conviven colecciones cuidadosamente seleccionadas de los años ochenta, noventa y principios de los dos mil, junto a creaciones upcycled que demuestran cómo la creatividad puede dar una segunda vida a los materiales.
El proyecto está impulsado por un colectivo de mujeres emprendedoras especializadas en moda vintage, que aportan distintas sensibilidades y estilos a una selección donde cada prenda tiene personalidad propia. Más que una tienda, el espacio invita a descubrir historias, conversar con las creadoras y conocer de cerca los procesos que hay detrás de la moda circular.
Coincidiendo con eventos como Primavera Sound y Sónar, el mercado amplía su programación con ediciones especiales pensadas para quienes buscan inspiración y piezas singulares en plena temporada de festivales.
Con acceso gratuito y un ambiente cercano, Flea Market BCN y La Petite Parade consolidan una propuesta que combina sostenibilidad, diseño y comunidad. Un lugar donde la moda encuentra nuevas oportunidades para seguir contando historias.