Instalado en la capital francesa junto a su familia y en medio de importantes dificultades económicas, Viñes encontró en París mucho más que un lugar de formación. La ciudad se convirtió en el escenario donde desarrolló su sensibilidad artística y donde entró en contacto con algunos de los círculos culturales más innovadores de la Belle Époque.
A través de documentos inéditos, fotografías, escritos y materiales históricos, la muestra revela cómo el joven pianista construyó una red de amistades y colaboraciones que lo situó en el centro de la efervescencia artística del momento. Reconocido como uno de los grandes intérpretes de su generación, desempeñó además un papel decisivo en la difusión de la nueva música francesa y en el apoyo a numerosos creadores que llegaban a París en busca de oportunidades.
Organizada con motivo del 150 aniversario de su nacimiento, la exposición del Museu de la Música recupera la historia de un artista que transformó la perseverancia y el talento en una carrera internacional, dejando una huella profunda en la música del siglo XX.