Estas piezas amplían la presencia de Gaudí en el recorrido del museo y sitúan su obra en el contexto cultural de la Barcelona de cambio de siglo, cuando el modernismo transformaba la relación entre arte, arquitectura y ciudad. El nuevo espacio propone observar su trabajo desde una perspectiva más amplia, más allá de sus edificios más conocidos.
La propuesta se completa con obras recientemente incorporadas al museo, pertenecientes a distintos ámbitos creativos, que dialogan con el universo gaudiniano a través de resonancias formales, ideas compartidas y afinidades estéticas. Este juego de correspondencias permite descubrir conexiones inesperadas y repensar la figura de Gaudí dentro de un paisaje artístico más amplio.
El proyecto ha sido comisariado por Mariàngels Fondevila, conservadora de Arte Moderno del MNAC.