El recorrido comienza en el apartamento de Mozart, donde, rodeado de su círculo más cercano, se revela el lado más personal del artista. Desde allí, la experiencia se despliega por las calles nocturnas de la ciudad en un paseo virtual en carruaje, entre faroles y fachadas que reconstruyen con detalle la atmósfera de la época. El trayecto culmina en un salón iluminado por velas, preparado para una actuación privada en la que la música adquiere una presencia casi tangible.
La propuesta combina imágenes realistas, movimiento y sonido para crear una narrativa envolvente en la que tecnología y patrimonio cultural se dan la mano. No se trata solo de observar, sino de habitar un tiempo pasado y sentir la música desde dentro. Una forma contemporánea de acercarse a Mozart, donde la innovación digital convierte la historia en una experiencia viva.