El proyecto se articula a partir de los objetos montserratinos reunidos por Frederic Marès, una colección que permite observar cómo la devoción se materializa en formas muy diversas: esculturas, grabados, estampas, reliquias y objetos populares que han acompañado la fe de generaciones. Más allá de su valor religioso, estas piezas revelan una dimensión social y estética que conecta lo íntimo con lo colectivo.
El discurso expositivo pone especial atención en la evolución iconográfica de la Virgen de Montserrat y en la difusión de su imagen a través del mundo de la estampa, subrayando algunas de las obras más excepcionales del conjunto. El recorrido culmina con una mirada a la creación contemporánea, donde el imaginario montserratino reaparece reinterpretado desde lenguajes actuales.
Montserrat, madre y tierra no es solo una exposición sobre fe o patrimonio, sino también sobre memoria, identidad y la necesidad humana de conservar aquello que da sentido a lo sagrado. Un diálogo entre pasado y presente construido a través de objetos cargados de historia y significado.