Con sus 84 metros cuadrados y 1.204 piezas ensambladas mediante impresión digital, la maqueta abarca el espacio que va desde la antigua desembocadura del Llobregat hasta el nuevo puerto de Badalona. A escala 1/1.500, permite leer el relieve, la trama urbana y los vínculos entre municipios como Barcelona, L’Hospitalet, Esplugues o Sant Adrià, además de amplias zonas de su entorno metropolitano. El resultado es un mapa tridimensional que invita a analizar cómo ha crecido la ciudad, cómo se organiza hoy y hacia dónde se dirige.
La exposición dedicada al making of revela el proceso técnico y creativo detrás de esta construcción: desde la recopilación de datos hasta la fabricación digital de cada pieza. Más allá del impacto visual, la propuesta funciona como una plataforma interactiva al servicio de la ciudadanía, pensada para explicar el pasado urbano, interpretar el presente y abrir conversaciones sobre el futuro de Barcelona.