La retrospectiva reúne materiales en gran parte inéditos: cincuenta y dos piezas audiovisuales entre filmes, fragmentos y entrevistas, junto a cuadernos de rodaje, archivos de trabajo y documentos preparatorios de proyectos como Histoire(s) du cinéma. A esto se suman programas, dosieres elaborados por el propio Godard y fotografías de sus rodajes, que permiten reconstruir su proceso creativo desde dentro.
Más que una figura intocable, aquí aparece un autor en constante movimiento, que entendía el cine como un campo de pruebas donde imagen, palabra y sonido podían entrar en conflicto o en diálogo. Cada pieza funciona como una pregunta abierta, más que como una respuesta.
El ciclo invita a mirar —y a escuchar— de otra manera. A aceptar que el sentido no siempre está dado, sino que se construye en el cruce entre lo que se ve, lo que se recuerda y lo que aún no se entiende del todo.