Convertido en hilo conductor de la muestra, este motivo permite descubrir cómo Miró construyó un lenguaje propio capaz de transformar formas aparentemente simples en símbolos cargados de significado. A través de esta mirada, el visitante puede establecer conexiones inesperadas entre distintas etapas de su producción y observar cómo ciertas ideas reaparecen y evolucionan a lo largo de su trayectoria.
El recorrido reúne obras de la colección de la fundación junto a préstamos excepcionales procedentes del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. La exposición incorpora también piezas de Alexander Calder, cuya presencia subraya el diálogo creativo y la afinidad artística que existió entre ambos creadores.
La experiencia se extiende más allá de las salas expositivas para incluir el jardín de los Xiprers, que se integra en el discurso de la muestra como un espacio vivo de contemplación y encuentro con el universo de Miró.
Más que una retrospectiva convencional, Joan Miró: Círculos invita a observar la obra desde una perspectiva diferente, descubriendo cómo una forma elemental puede convertirse en la clave para comprender uno de los lenguajes artísticos más personales e influyentes del siglo XX.