La muestra se inscribe en un año simbólico para la institución: el 575 aniversario de la Universidad de Barcelona, que coincide con la capitalidad mundial de la arquitectura de la ciudad y con el centenario de la muerte de Antoni Gaudí, uno de sus alumnos más célebres.
A través de fotografías históricas y textos, el recorrido reconstruye la vida académica que se desarrolló en estos pasillos entre finales del siglo XIX y mediados del XX. Las imágenes, instaladas en los mismos espacios donde se impartieron las clases, establecen un diálogo entre el pasado y el presente y permiten imaginar cómo se formaban allí las generaciones que marcarían el rumbo de la arquitectura catalana.
El visitante recorre aulas, corredores y rincones que hoy tienen otros usos universitarios, pero que durante décadas fueron un laboratorio de ideas y proyectos. La exposición recuerda también el papel de figuras como Lluís Domènech i Montaner, junto a Gaudí, en la transformación arquitectónica de Barcelona.