El recorrido se articula en torno a la figura de Francesc Vidal i Jevellí, uno de los grandes impulsores de la industria del mueble en la Barcelona de finales del siglo XIX. Su trabajo, estrechamente vinculado a Eusebi Güell y a Antoni Gaudí, permite entender cómo el diseño de mobiliario dialogaba con la arquitectura para construir una idea coherente de espacio.
La exposición revela hasta qué punto los interiores del Palau Güell no fueron un complemento, sino una extensión del lenguaje arquitectónico. Materiales, formas y detalles configuran un conjunto donde cada pieza responde a una visión compartida entre creador, mecenas e industrial.
A través de esta aproximación, la muestra invita a redescubrir el modernismo desde dentro, atendiendo a los objetos que lo hicieron habitable.