La propuesta parte de una idea: detrás de las formas orgánicas y las estructuras sorprendentes de Gaudí había un sistema de pensamiento riguroso. Sus maquetas, dibujos y técnicas constructivas forman parte de un lenguaje arquitectónico propio, una especie de código que conecta sus diferentes creaciones.
A partir de años de investigación de los planos originales, la experiencia inmersiva reconstruye edificios que el arquitecto diseñó, pero que nunca llegaron a levantarse. El público puede así adentrarse en construcciones que nadie ha podido visitar físicamente y observar cómo sus ideas se transforman en espacios.
Código Gaudí no se limita a mostrar obras desaparecidas o inacabadas: propone explorar la lógica de un creador cuya arquitectura también puede descubrirse a través de aquello que nunca llegó a existir.