La muestra gira en torno a una gran instalación audiovisual que da nombre a la exposición y que nace de una investigación centrada en las experiencias de antiguos prisioneros palestinos. A través de canciones, poemas y testimonios, la obra reflexiona sobre la resistencia, la supervivencia y la capacidad de preservar la memoria frente a la pérdida y el desarraigo.
Lejos de una narración lineal, los artistas construyen sus proyectos mediante fragmentos, repeticiones y superposiciones que conectan pasado y presente, realidad e imaginación. Sus piezas invitan al espectador a transitar por espacios donde las historias permanecen abiertas, cuestionando las formas en que recordamos, olvidamos y comprendemos el mundo que habitamos.
Junto a la instalación principal, la exposición reúne obras realizadas a lo largo de casi dos décadas de colaboración, revelando una trayectoria marcada por la reflexión sobre la violencia, la privación de derechos y las múltiples formas de resistencia. Un recorrido que combina sensibilidad poética y compromiso político para abordar cuestiones que trascienden fronteras y contextos específicos.