La muestra pone el foco en cómo Barcelona ha construido, a lo largo del tiempo, un vínculo natural con este deporte, desde sus primeras expresiones populares hasta su consolidación como uno de los grandes escenarios ciclistas internacionales.
A través de imágenes, relatos y referencias a lugares emblemáticos, la exposición traza un viaje que conecta la evolución urbana de la ciudad con la cultura de la bicicleta. No se trata únicamente de grandes competiciones, sino también de las personas, los clubes y los espacios que han contribuido a convertir el ciclismo en parte del paisaje cotidiano barcelonés.
El recorrido permite entender por qué Barcelona ha sido, y continúa siendo, un punto clave para el mayor evento ciclista del mundo. La llegada del Tour en 2026 se presenta así no como un hecho aislado, sino como la continuación de una historia compartida entre deporte, ciudad y ciudadanía. Una mirada que invita a redescubrir Barcelona desde la rueda, el esfuerzo y la pasión por pedalear.