El proyecto continúa la línea de investigación iniciada en Antoni Tàpies. La imaginación del mundo, pero desplaza el foco hacia el contexto en el que las obras fueron concebidas y mostradas. El recorrido se articula a partir de cuatro exposiciones individuales realizadas por Tàpies durante esos años, cada una con conjuntos de obras y soluciones de montaje distintas, que revelan la evolución de sus preocupaciones materiales y conceptuales.
La muestra pone en diálogo estas experiencias expositivas con debates más amplios de la época, vinculando la obra del artista con la arquitectura moderna, la industria emergente, el diseño gráfico y editorial, así como con las transformaciones del espacio urbano y las formas de vida del momento. El muro, elemento central en la iconografía de Tàpies, aparece aquí como superficie viva, lugar de fricción entre materia, pensamiento y contexto.
Más que una revisión cronológica, la exposición plantea una lectura abierta que permite entender cómo la obra de Tàpies se construye en constante movimiento, en relación directa con el tiempo y el entorno que la rodea.