Durante el itinerario, los visitantes conocen la evolución arquitectónica del castillo y comprenden el papel estratégico que desempeñó en distintos momentos de la historia de la ciudad y de Cataluña. Murallas, patios, baluartes y dependencias militares sirven como escenario para entender cómo este edificio ha pasado de ser una construcción defensiva a convertirse en uno de los espacios patrimoniales más emblemáticos de Barcelona.
Más allá de los datos históricos, la visita invita a observar el castillo como un lugar donde se cruzan memoria, arquitectura y paisaje, con unas panorámicas excepcionales sobre el litoral y la ciudad.
Las visitas se realizan los fines de semana y festivos en tres idiomas: inglés (13:00 h), castellano (15:30 h) y catalán (16:30 h), ofreciendo una forma amena y completa de descubrir uno de los monumentos más representativos de Montjuïc.