El itinerario transcurre tanto por el exterior como por los espacios más emblemáticos del inmueble. Desde sus dos fachadas, repletas de detalles escultóricos, hasta el elegante patio interior, la escalinata monumental, las antiguas cocheras y la sala noble, cada estancia revela una parte de la evolución de la casa y de los diferentes usos que ha tenido a lo largo de más de un siglo.
Más allá de contemplar su belleza arquitectónica, la visita ofrece una mirada al contexto histórico en el que nació el edificio y a la visión de Puig i Cadafalch, cuya obra combina riqueza ornamental, innovación y un profundo simbolismo.
Las visitas se celebran los viernes a las 19:00 horas. Durante la primera quincena de cada mes se realizan en catalán y, en la segunda, en castellano, ofreciendo una oportunidad única para conocer uno de los grandes tesoros modernistas de Barcelona desde una perspectiva cercana y detallada.