De manera temporal, la actividad se desarrolla exclusivamente en la Torre Bellesguard, debido a las restricciones que afectan a los itinerarios por el parque de Collserola. Este edificio, diseñado por Antoni Gaudí, sirve como escenario para adentrarse en la relación que el arquitecto mantuvo con Jacint Verdaguer, cuya obra y sensibilidad dejaron huella en este entorno.
Más que una visita centrada en dos nombres ilustres, la propuesta revela cómo la arquitectura puede dialogar con la poesía y cómo un mismo paisaje fue capaz de inspirar disciplinas distintas. Cada rincón de Bellesguard ayuda a entender el contexto cultural de una época en la que arte, naturaleza y pensamiento caminaban de la mano.
La actividad se celebra el último viernes de cada mes, tiene una duración de 90 minutos y se realiza en catalán. Una oportunidad para descubrir una faceta menos conocida de Gaudí y Verdaguer a través de un espacio cargado de historia.