De junio a septiembre, las visitas guiadas permiten descubrir cuatro enclaves únicos con identidades muy distintas. El Palau Rocamora abre las puertas de la antigua residencia del coleccionista Manuel Rocamora, un lugar repleto de piezas de arte, indumentaria, cerámica y curiosidades que reflejan toda una vida dedicada al coleccionismo. El Palauet Casades, actual sede del Ilustre Colegio de la Abogacía de Barcelona, revela la elegancia de una casa señorial vinculada a la evolución jurídica y social de la ciudad.
La ruta continúa en el Palau Baró de Quadras, una de las grandes obras modernistas de Josep Puig i Cadafalch, donde la riqueza decorativa y el simbolismo arquitectónico convierten cada estancia en una sorpresa. El recorrido culmina en el Palau Savassona, sede del Ateneu Barcelonès, un espacio estrechamente ligado a la vida intelectual y cultural barcelonesa desde hace generaciones.
Más allá de la visita patrimonial, «Palaus Singulars» ofrece la oportunidad de descubrir una Barcelona menos visible, hecha de historias privadas, colecciones extraordinarias y edificios que han sobrevivido al paso del tiempo conservando intacto su carácter. Una forma diferente de recorrer la ciudad y dejarse sorprender por algunos de sus secretos mejor guardados.