El domingo 22 de febrero, de 12:00 a 14:00 h, el recorrido invita a detener la mirada en balcones, puertas, ventanas, guardarruedas, grafiados o encintados, elementos cotidianos que, juntos, dibujan siglos de vida urbana. Cada fachada funciona como un archivo abierto donde se pueden leer cambios sociales, modas, aspiraciones y pequeñas anécdotas vecinales.
A medida que avanza el paseo, la arquitectura se convierte en narradora. Las calles dejan de ser solo un escenario y revelan cómo vivían sus habitantes, qué gustos marcaban la época y de qué manera el barrio fue transformándose sin perder su carácter. El itinerario propone redescubrir la ciudad desde lo cercano, observando aquello que normalmente pasa desapercibido y entendiendo el paisaje urbano como un relato colectivo escrito en piedra, hierro y memoria.