Guiado por el equipo de Spiralsceramicbcn, el taller ofrece una primera aproximación al universo cerámico, un mundo donde el tiempo se mide de otra manera y donde cada pieza nace de un equilibrio entre técnica, paciencia y tacto. Los participantes aprenderán a trabajar la técnica de la plancha, a jugar con texturas y formas, y a decorar sus creaciones utilizando engobes y esmaltes, dos recursos que permiten dotar a los ornamentos de personalidad propia.
El proceso no termina en la mesa de trabajo. Una vez modeladas y decoradas, las piezas pasarán por la cocción correspondiente y podrán recogerse días después en la recepción del monasterio, ya listas para colgar del árbol. Ese gesto final —colocar en casa un adorno hecho con las propias manos— convierte el objeto en un símbolo: un recordatorio de la calma, la artesanía y el cuidado que tan a menudo acompañan el espíritu navideño.
Este taller es, en esencia, una invitación a detenerse y crear. A transformar un puñado de barro en un detalle que acompañará muchas Navidades.