La actividad comienza con una visita «muy chocolatera» al yacimiento arqueológico y a la exposición permanente de El Born CCM. Allí, guiados por historias y objetos de la época, los participantes se acercan a un pasado donde el chocolate se bebía, se regalaba, se utilizaba en celebraciones y formaba parte de rituales cotidianos que hoy nos sorprenderían. ¿Cómo se preparaba? ¿Quién lo consumía? ¿Por qué era tan apreciado? Las respuestas aparecen entre restos de antiguas casas, utensilios y relatos que devuelven vida al siglo XVIII.
Tras el recorrido histórico, llega el momento más goloso: un taller final donde grandes y pequeños ponen manos a la obra para experimentar con el chocolate y entender, desde el gusto y el tacto, por qué este producto fascinó a generaciones enteras.
«La ciudad del chocolate» convierte la arqueología en una experiencia sensorial y la historia en un dulce descubrimiento compartido. Una manera deliciosa de conocer Barcelona a través de uno de sus sabores más arraigados.