La actividad, organizada por el Museo Olímpico, invita a resolver retos y pistas para reconstruir aquel verano de 1992: los avances tecnológicos, los grandes protagonistas deportivos y los cambios urbanos que aún hoy forman parte del paisaje cotidiano. Más que una visita, se plantea como una experiencia compartida en la que cada participante aporta ideas, memoria y curiosidad.
Pensado para niñas y niños de 8 a 14 años, el taller se desarrolla en unidades familiares y combina juego, historia y trabajo en equipo, convirtiendo el aprendizaje en una aventura dinámica. Durante una hora y media, el deporte se convierte en hilo conductor para entender cómo un acontecimiento internacional puede transformar una ciudad entera y dejar huella en varias generaciones.
La actividad se realiza en catalán y ofrece una manera distinta de acercarse a Barcelona 92: no desde la nostalgia, sino desde la experiencia directa, participativa y llena de descubrimientos.