A lo largo del recorrido, los visitantes conocen el legado de la familia Vicens y el papel que ha tenido en la conservación de técnicas tradicionales, así como la importancia de los ingredientes locales que definen el carácter de estos productos. El museo permite observar cómo la artesanía convive hoy con los procesos contemporáneos, manteniendo intacta la esencia de un oficio transmitido durante generaciones.
La experiencia culmina con una degustación de turrones y chocolates seleccionados, donde cada sabor revela matices distintos de textura y elaboración. La visita se completa con una bebida dulce tradicional, como chocolate caliente u horchata, que acompaña el recorrido con un cierre pausado.
Con sesiones disponibles en inglés, catalán y español a lo largo del día, la propuesta invita a descubrir la historia del turrón de Agramunt desde una perspectiva cercana y sensorial. Una actividad pensada para quienes disfrutan de la gastronomía como parte de la cultura y entienden el dulce como una forma de patrimonio compartido.