A través de preguntas aparentemente sencillas —una melodía, una colina, una conversación interrumpida— el espectáculo reconstruye episodios dispersos que emergen desde la intimidad. ¿Qué permanece cuando la memoria se desdibuja? ¿Qué mecanismos activamos para protegernos de ciertos recuerdos? La pieza explora esas zonas ambiguas donde la ausencia de respuestas también forma parte del relato.
La compañía La Ventada articula este viaje mediante un lenguaje escénico que combina movimiento, dramaturgia y una cuidada atmósfera sonora y visual. Los cuerpos se convierten en depositarios de experiencias compartidas, evocando emociones que oscilan entre la nostalgia, la fragilidad y la necesidad de comprender.
Dirigida por Davo Marín y con autoría de Laia Mestre y Júlia Valls, «Todas aquellas cosas» propone una reflexión delicada sobre la memoria y los vínculos que nos definen. Una experiencia escénica que invita a mirar hacia atrás para preguntarse, una vez más, qué parte de lo vivido sigue habitando en quienes somos hoy.