La historia se sitúa en la Austria de finales de los años treinta. María llega a la casa del capitán Von Trapp para hacerse cargo de sus hijos y pronto introduce algo que allí parecía haberse perdido: la música. Su carácter espontáneo altera las reglas de la casa y crea nuevos vínculos mientras, fuera de sus paredes, Europa avanza hacia un periodo cada vez más convulso.
La producción recupera las célebres composiciones de Rodgers & Hammerstein y apuesta por una escenografía de gran formato que recrea el convento, la residencia de los Von Trapp y los paisajes alpinos.
Entre historia familiar, romance y acontecimientos políticos, el musical devuelve al escenario un clásico que ha acompañado a varias generaciones y que conserva intacta su capacidad para reunir a públicos de distintas edades.