La programación combina humor, crítica y una fuerte carga visual. El punto de partida será el estreno de La Dona Calba, que presenta Entresòl 1a, una pieza que aborda la precariedad de la vivienda desde un lenguaje escénico preciso y sugerente. A partir de ahí, el recorrido se amplía con propuestas como Proyecto Frankenstein de Luciano Mansur, Tragedias de amor y cuernos de Teatro Arbolé o Clàssics de Jordi Bertran.
Ròmbic no busca reproducir fórmulas, sino tensionarlas. Los títeres dejan de ser un recurso ilustrativo para convertirse en una herramienta expresiva capaz de abordar temas contemporáneos desde una perspectiva singular.
En ese cruce entre materia, gesto y relato, el festival plantea una pregunta implícita: qué historias pueden contarse cuando se desplaza la mirada y se permite que los objetos cobren vida.