La obra no se limita al relato de los hechos. Indaga en el impacto psicológico de la violencia digital, en el peso del silencio de quienes observan sin intervenir y en la fragilidad de la intimidad en un entorno donde todo puede compartirse en segundos. También plantea preguntas sobre el papel de la inteligencia artificial y subraya la importancia del consentimiento como línea roja en cualquier interacción digital.
Con autoría e interpretación de Elena Santiago, dirección de Irina Robles y traducción de Arnau Guillén, la propuesta cuenta además con la voz en off de Xavier Pérez. El espectáculo, en catalán, tiene una duración de 65 minutos y está recomendado a partir de los 13 años. NUAº no ofrece respuestas fáciles, pero sí un espacio de reflexión urgente y necesario.