La obra convierte ese pulso silencioso en un espectáculo vibrante. Canciones y coreografías acompañan una historia de resistencia que no se limita a conquistar un puesto de trabajo, sino a reclamar la autoría de la propia mirada. «Ànima» habla de ilustradoras invisibles, de talento relegado a tareas menores y de la obstinación necesaria para ocupar un espacio negado. Cada número musical es un paso más hacia la afirmación de una identidad artística propia.
Con libreto de Blanca Bardagil y creación compartida con Oriol Burés, Víctor G. Casademunt y Marc Gómez, y producción del Teatre Nacional de Catalunya, el montaje despliega un amplio elenco y una factura escénica ambiciosa. En catalán y con 165 minutos de duración, «Ànima» reivindica el derecho a crear sin permiso y a convertir la vocación en territorio conquistado.