Bajo la dirección de Pau Carrió, la pieza recorre una vida marcada por las guerras y las decisiones extremas. Margaret transita muchos papeles —novia, reina, madre, estratega, exiliada— mientras intenta sostener su lugar en un tablero político dominado por la violencia. Lidera ejércitos, enfrenta a los York, pierde a su familia y su corona, y vuelve años después convertida en una voz que anuncia el derrumbe de un reinado construido sobre el miedo.
Con texto firmado por William Shakespeare y el propio Carrió, el montaje combina la fuerza del clásico con una mirada contemporánea que da espacio a la ambición, la fragilidad y la lucidez del personaje. El trabajo de escenografía, iluminación y vestuario refuerza un universo oscuro y épico, sostenido por un reparto coral que acompaña el viaje de esta mujer indómita.
El resultado es un teatro intenso y físico, en catalán, que convierte la historia en una reflexión sobre la memoria, el poder y el precio de resistir. Una tragedia que, más que mirar al pasado, dialoga con el presente.