La obra, escrita por Lucy Kirkwood, sitúa al público en una casa de campo aparentemente tranquila donde Hazel y Robin, dos científicos nucleares retirados, intentan reconstruir su rutina tras el accidente en la central donde trabajaron durante años. El aislamiento, sin embargo, se rompe con la llegada inesperada de Rose, antigua compañera de trabajo, cuya visita reabre heridas que creían enterradas.
A partir de ese encuentro, el espacio doméstico se convierte en un terreno cargado de tensión. Viejas lealtades, secretos y culpas comienzan a aflorar mientras los tres protagonistas se enfrentan a una pregunta moral inevitable: quién debe asumir las consecuencias de las decisiones del pasado y qué sacrificios se justifican en nombre del futuro.
La pieza avanza desde lo íntimo hacia lo universal, explorando la responsabilidad individual y colectiva sin grandes discursos, sino a través de diálogos precisos y emociones contenidas. Bajo la amenaza invisible de la radiación, la obra dibuja un retrato humano sobre el miedo, la memoria y la deuda con las próximas generaciones. Reconocida con el premio a Mejor Obra en los Writers’ Guild Awards del Reino Unido y nominada a dos premios Tony, Els Fills propone un teatro que incomoda, interpela y deja eco más allá del escenario.