Sobre el escenario, la actriz comparte la historia de su relación con el amor de su vida, a quien conoció con apenas catorce años. Juntos construyeron un vínculo atravesado por el aprendizaje, los errores, la complicidad y el humor, hasta que llegó el momento de la despedida. A partir de ahí, la función se convierte en una reflexión sobre cómo afrontar el dolor sin perder la capacidad de mirar la vida con ironía y ternura.
Lejos del monólogo convencional, El humor de mi vida combina relato personal, emoción y comedia en un tono honesto y cercano. La dirección corre a cargo de Pablo Barrera y la música original es de Juan Fernández de Valderrama, que acompaña el viaje emocional del personaje con sensibilidad.
Durante 100 minutos, el público asiste a un homenaje que no idealiza el sufrimiento, sino que lo transforma en una celebración de la memoria, el amor y la resiliencia. Una propuesta que invita a reír, llorar y reconocerse en una historia profundamente humana.