La escena se despliega como un recorrido por distintos paisajes: la playa, el lago, el prado o el mar. En cada uno de ellos aparecen animales que, desde diferentes culturas, cuentan sus historias cantando. No hay una única narración, sino una sucesión de momentos que se enlazan a través del sonido y el gesto.
La propuesta apuesta por la sencillez y la cercanía. Colores, ritmos suaves y movimientos pausados crean un espacio donde los niños pueden seguir lo que ocurre sin prisa, dejándose llevar por la repetición y la musicalidad.
Con una duración de 40 minutos y en catalán, «El drac màgic» está dirigido a público de hasta 3 años. Un espectáculo que no busca grandes efectos, sino abrir una primera puerta a la escucha, la curiosidad y el descubrimiento.
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