Anorexia, embarazo imprevisto, trabajo infantil, ablación, discriminación, estereotipos o el peso de determinadas creencias religiosas aparecen como realidades que marcan la vida de muchas adolescentes en distintos contextos culturales. El montaje no esquiva el dolor ni el miedo, pero tampoco se instala en ellos. Bajo la dureza de los testimonios late una invitación a la revuelta íntima, a reconocer la fuerza transformadora que puede surgir de la conciencia y la unión.
Dirigida por Alicia Serrat, con dirección musical de Ferran González y coreografía de Pol Roselló, la obra cuenta con las interpretaciones de Paula Amell, Clàudia Codony, Sara Font, Núria Oliver, Laia Rodríguez y Laura Tanyà. En catalán, con una duración de 75 minutos, está recomendada a partir de 15 años.