Al principio, todo responde a lo previsto. Los sistemas funcionan, las rutinas se repiten, el aislamiento parece controlado. Pero algo empieza a fallar. Sonidos que no deberían existir, vibraciones sin explicación, mensajes que aparecen y desaparecen sin dejar rastro. La tecnología lo niega todo, pero la percepción insiste.
A medida que avanza la misión, la sensación de vigilancia se intensifica. La protagonista ya no solo se enfrenta al espacio exterior, sino a una presencia que parece observarla y medir cada uno de sus movimientos. En ese entorno cerrado, donde el oxígeno se agota y la mente busca referencias, la frontera entre lo real y lo imaginado se vuelve inestable.
Interpretada por Berta Pipó y producida por Cia. del Corb, con dirección de Victòria Boixadera, «[AGON]IA» plantea una pregunta incómoda: qué queda de una persona cuando desaparecen los otros, cuando no hay mirada externa que la confirme.
Un montaje de 65 minutos, en catalán, que utiliza la ciencia ficción para hablar de una inquietud profundamente contemporánea: la necesidad de ser visto.
[[author:zenia-kade]]