El premio no busca solo talento artístico, sino también mirada crítica. A través del lenguaje del cómic, las personas participantes pueden explorar historias que hablen de discriminación, relaciones de poder o estereotipos, y convertirlas en relatos que interpelen a su entorno. La convocatoria está abierta a jóvenes de hasta 25 años, con categorías individuales por edades y una modalidad específica de fanzine pensada para centros educativos y espacios juveniles.
Impulsado por el Distrito de Sant Martí y el Ayuntamiento de Barcelona, con la colaboración de bibliotecas y entidades culturales, el certamen se ha consolidado como un espacio donde creatividad y compromiso van de la mano. Los premios incluyen dotación económica, formación especializada, material artístico y reconocimiento profesional dentro del sector del cómic.
Más allá de la competición, el Premio Joven de Cómic Sant Martí funciona como un laboratorio de ideas donde las nuevas generaciones pueden ensayar otras formas de contar el mundo. Participar es, también, tomar posición: usar la narrativa gráfica para imaginar una sociedad más justa y libre de violencias.