Las proyecciones ocuparán espacios tan diversos como el Museu Can Framis, con sesiones al aire libre, y el Mecal Factory, donde el festival continuará su recorrido en sala. La propuesta atraviesa géneros y estilos sin intención de seguir caminos previsibles: competición internacional, documental animado, sesiones infantiles o propuestas tan particulares como el trash anime conviven en una programación diseñada para la sorpresa.
Más allá de la pantalla, Mecal Pro amplía la experiencia con encuentros, clases magistrales y talleres de pitching dirigidos por profesionales del sector. Un espacio donde el público puede acercarse también a los procesos, las ideas y las conversaciones que existen detrás de cada obra.
Con entrada gratuita y una programación en constante movimiento, Mecal Pro sigue demostrando que las historias más breves no siempre son las más pequeñas.