La propuesta convierte el universo de la croqueta en una experiencia participativa donde el público prueba, compara y vota. Siete restaurantes presentan catorce variedades distintas, desde las recetas más tradicionales hasta combinaciones inesperadas pensadas para sorprender al paladar. Aquí la decisión final no la toma un jurado profesional: la mejor croqueta de Barcelona se elige bocado a bocado.
Pero Croqueta Crush va bastante más allá del plato. Talleres gastronómicos, catas, maridajes, música en directo, sesiones de DJ y actividades para todas las edades completan un programa que invita a quedarse mucho más tiempo del previsto. También hay espacio para juegos, actividades infantiles y propuestas tan peculiares como las Croque-Citas, donde el concepto de «hacer match» adquiere un significado muy distinto.
Todo sucede en un entorno que suma otro atractivo: los espacios abiertos y el patrimonio del Poble Espanyol. El resultado es un festival que mezcla gastronomía, ambiente festivo y ganas de compartir. Porque a veces los grandes descubrimientos no llegan en forma de persona: llegan crujientes por fuera y cremosos por dentro.
[[author:zenia-kade]]