Lejos de una cartelera convencional, la selección propone veinte películas que dialogan con el presente desde miradas muy diversas. Ficción, documental y animación se entrelazan para hablar de luchas sociales, vínculos humanos, memoria, diversidad y procesos creativos. Títulos como Atlantique, El 47, Los reyes del mundo o The Old Oak retratan comunidades que resisten, se organizan y encuentran en lo común una forma de avanzar.
La programación también reserva un espacio para el cine que reflexiona sobre el arte y la identidad, con propuestas como La estrella azul o Las chicas están bien, así como para relatos que reivindican otras realidades culturales, como Houria. A ello se suma Petit Pantalla, un bloque pensado para el público infantil, donde la amistad, la imaginación y el respeto por el entorno se convierten en protagonistas.
Además de las proyecciones, Pantalla Barcelona se expande con talleres, coloquios y cinefórums que invitan a pensar el cine más allá de la pantalla, como una herramienta de diálogo y construcción colectiva. Un circuito que entiende la cultura como un bien compartido y el cine como punto de encuentro.