Por primera vez, toda la programación musical se celebrará íntegramente en Fira Gran Via, concentrando la energía en un mismo recinto y reforzando la sensación de «ciudad dentro de la ciudad». La estructura por días marca el pulso:
- Jueves 18 de junio: 4 escenarios, de 17:00 a 03:00
- Viernes 19 y sábado 20 de junio: 6 escenarios, de 17:00 a 07:00, con tres espacios al aire libre y tres interiores
Este nuevo formato responde a una ambición: mejorar la experiencia sin rebajar exigencia artística. Sónar se ha «rediseñado» para que su ADN —mezclar generaciones, lenguajes y disciplinas— se perciba con más claridad y menos fricción.
Las incorporaciones que terminan de dibujar la edición
Sónar 2026 completa su programación con más de 60 nuevas actuaciones. Y lo hace con un gesto simbólico: poner en el mismo plano a figuras históricas y a escenas que nacieron ayer, a la gran narrativa del pop global y a la cultura de club más específica.
En lo alto del cartel, The Prodigy aporta esa clase de electricidad que no se aprende, se acumula con años de directo. Su presencia habla de un Sónar que no tiene miedo a la contundencia ni a la nostalgia cuando la nostalgia viene con dientes.
En paralelo, aparece una de las ideas-faro del año: STOOR, el proyecto de improvisación de Speedy J en formato 360°. La propuesta convierte el escenario en un círculo, coloca a los artistas en el centro y permite que el público los rodee. Es una declaración de intenciones: la electrónica entendida como ejecución en vivo, como riesgo, como conversación. Una «jam session» de hardware con invitados distintos cada día y con sesiones extendidas que prometen ser de esas experiencias que no se cuentan bien después porque hay que estar dentro.
A ese núcleo se suman nombres que definen el presente de distintas maneras: Kelis (debutando en el festival), Skepta, Charlotte de Witte, Amelie Lens, Cabaret Voltaire, WhoMadeWho, Modeselektor, Chris Stussy, Dom Dolla, Two Shell, Joy Orbison y una larga lista que mezcla estilos, velocidades y escenas.
El festival como espejo del presente: IA, hologramas y nuevas preguntas
Si hay un detalle que define el 2026 es cómo el festival incorpora la tecnología no como decorado, sino como tema. En ese sentido, destaca el nuevo show R2 (b2b AI, Holographic AV) de Reinier Zonneveld, concebido junto a una IA entrenada con su propia música y presentada en escena como holograma. No es un «gadget» para la foto: es un gesto que abre debate sobre autoría, herramientas, límites y futuro.
Seis escenarios, seis maneras de entender la noche
Aunque cada espacio tiene su personalidad, la gracia del nuevo formato es que la experiencia se percibe como un recorrido: un festival que se puede atravesar por impulsos —curiosidad, euforia, intensidad, rareza, belleza—.
- SónarClub refuerza su condición de gran sala: mejora técnica de sonido, iluminación y soporte visual, y se reserva para los shows de mayor escala.
- SónarCar recupera un espíritu de origen: el formato extendido y circular. STOOR se adueña del espacio como takeover de tres días.
- SónarHall se vuelve más fluido: alterna directos y DJ sets sin pausas, cambia de «sala de conciertos» a «pista» en segundos, y cierra noches con takeovers como BULTO (viernes) y Glitterbox (sábado).
- Los escenarios al aire libre amplían horas y matices: tarde con luz, noche con brisa, y esa transición tan Sónar de bailar en exterior y terminar dentro, o al revés.
Una de las virtudes de Sónar —y también uno de sus riesgos— es su amplitud. En 2026, esa amplitud se asume con naturalidad: desde el rap británico con alcance global hasta el techno audiovisual de gran formato; desde el drum’n’bass histórico (con momentos como Goldie b2b Doc Scott junto a Medic MC) hasta nuevas estrellas del clubbing como Sara Landry, Daria Kolosova, Ciara Cuvé o PETERBLUE.
La sensación general es que el festival no está construyendo un «lineup» para complacer a un solo público, sino una topografía de escenas que conviven y se rozan. Ahí está el Sónar más reconocible: el que hace que una decisión de horarios sea también una decisión estética.
Sónar+D se reinicia: del recinto al centro de la ciudad
En 2026, Sónar+D cambia de piel y también de lugar: se traslada a la Llotja de Mar, en pleno centro de Barcelona, y se celebra jueves 18 y viernes 19 de junio, en horario de mañana y tarde. El movimiento es significativo: acerca el debate y la innovación al corazón urbano, como si quisiera recordar que la tecnología no ocurre «fuera», sino aquí, en medio.
Además, Sónar+D refuerza su presencia en Fira Gran Via durante el programa musical con una gran instalación inmersiva y con el nuevo SonarHub, concebido como punto de encuentro. Y mantiene su Open Call, buscando proyectos que exploren el espacio entre arte, creatividad digital y tecnología.
Sónar Week: la ciudad como extensión natural del festival
Sónar 2026 no termina en Fira. Se expande. La semana se completa con:
- Sónar District en el Parc del Fòrum, con fiestas como Solid Grooves (viernes 19) y propuestas como Metamorfosi de Joseph Capriati y You&Me de Josh Baker (sábado 20).
- OFFSónar en el Poble Espanyol, de jueves a domingo, como gran constelación paralela de sellos y fiestas que completan la experiencia para quien quiere exprimir la ciudad hasta el último compás.
Barcelona, durante esos días, funciona como una red: cada escenario es un nodo y cada desplazamiento, una decisión narrativa.
Sónar Kids: la creatividad también se aprende jugando
El regreso de Sónar Kids el sábado 20 de junio en el Parc del Fòrum añade una capa importante: la idea de que la cultura electrónica no es solo nocturna ni solo adulta. El programa está pensado para despertar creatividad y curiosidad en un entorno seguro para menores, y permite a las familias vivir el festival desde otro lenguaje: el de la exploración compartida.
Hay festivales que sobreviven repitiéndose. Sónar parece decidido a sobrevivir cambiando. Y, en 2026, ese cambio no es un eslogan: se ve en el formato, se escucha en el cartel y se intuye en algo que el público percibe rápido cuando entra: que aquí la música no es solo programación, es una manera de leer el presente.