Aquí no hay un único escenario ni una narrativa cerrada. Las salas del barrio —de Meteoro a Freedonia, pasando por Rouge o La Cinc— funcionan como estaciones de un mismo mapa donde conviven estilos y energías distintas. Cada concierto es una puerta, y cada puerta, una posibilidad de descubrimiento.
Pero la experiencia no se queda entre paredes. Òrbita también respira en la calle, ocupando espacios como el Parc de les Tres Xemeneies con actuaciones y encuentros que amplían el recorrido y lo hacen más permeable.
Lejos del ruido de los grandes festivales, esta primera edición apuesta por la curiosidad y el contacto directo: artistas que están empezando a hacerse un nombre y un público dispuesto a encontrarlos sin intermediarios. Un formato que no busca acumular nombres, sino generar trayectorias propias dentro de la ciudad.
CC Albareda, Casa Montjuic, Club P62, Freedonia, La Cinc d'Apolo, Laut, Meteoro, Paral·lel 62, Rouge, Jardins de les Tres Xemeneies.[[author:zenia-kade]]