Dos franjas horarias: de 11:00 a 14:00 h y de 16:00 a 19:00 h. En medio, nada de espectadores pasivos. Aquí se participa. Los niños encuentran Sonarium, una selva de madera y percusión diseñada para golpear, frotar y escuchar sin instrucciones. La batuta mágica propone otro juego: disfrazarse de lo que salga, inventar una historia y lanzarse al escenario improvisado.
Hay un rincón con cuentos que suenan, cortesía de las bibliotecas del Clot y Fort Pienc. Y para los que aún gatean, una zona blanda con maracas, panderetas y xilófonos de verdad. Por la mañana, los capgrossos de La Vanguardia se pasean entre el público. También hay juegos de mesa de Nestlé y un punto donde preguntar sin compromiso.
¿Tienes entrada para algún concierto del día? Entonces, a las 11:00 h te espera una visita guiada gratuita al Museu de la Música. Si no, siempre puedes comprar tu entrada y quedarte un rato más.
La propuesta es sencilla: que un niño agarre una baqueta, que una familia se tumbe en el suelo a escuchar un cuento, que el ruido se convierta en música sin avisar. Primavera y Auditori. Sin etiquetas.
[[author:zenia-kade]]