El cuarteto de Maryland regresa a España convertido en un caso poco habitual: una banda que ha atravesado generaciones y tendencias sin modificar su identidad. Su sonido sigue moviéndose entre riffs pesados, groove, stoner y una energía que no depende de artificios ni grandes puestas en escena. Clutch continúa haciendo lo mismo que ha hecho siempre: subir al escenario y dejar que las canciones hablen.
El repertorio combinará clásicos imprescindibles con temas de Sunrise on Slaughter Beach, un trabajo reciente que confirma que la maquinaria sigue funcionando con la misma precisión. Bokassa, por su parte, aportará su mezcla explosiva de punk, hardcore y stoner, una fórmula que ya les ha llevado a compartir escenario con nombres como Metallica o Mastodon.
Una noche para comprobar que algunas bandas no envejecen: simplemente acumulan kilómetros.